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¿Es posible la extinción?
No es imposible; es simplemente una cuestión de optimización —es decir, actuar de la manera más vasta, completa y pacífica como sea posible. Como sociedad, ya tenemos los métodos para provocar la extinción en la Tierra; es solo una cuestión de ingeniería. A nivel cósmico, la extinción es una cuestión de ciencia. Si existe una enfermedad, como el cáncer, y algún científico está trabajando en una cura, es absurdo decirle: “No existe, así que deja de trabajar en ello”. Está trabajando en ello para hacer que exista.
¿Qué sería realmente imposible? Resolver el sufrimiento sin la no-existencia. Así que la única cuestión es cómo hacer posible la no-existencia, cómo hacer posible la paz y cómo lograrlo de forma óptima y sin discriminación, ya que son inaceptables las violaciones de niños y la depredación ocurriendo inevitablemente una y otra vez sin sentido.
Puedes hacer cosas sin sentido: disfrutar de la vida, unirte a un grupo provida y defender el sufrimiento sin escrúpulos. O puedes participar en el único movimiento significativo que pretende acabar con todo sufrimiento, como la depredación, el hambre, la tortura animal, el cáncer, etc., los cuales, si no, serían inevitables.
¿Qué es el consentimiento en la vida y la muerte?
La naturaleza viola el consentimiento de vivir. No damos nuestro consentimiento para nacer. Imagina que se lo preguntas a un no-nacido antes de nacer, dándole información de que va a ser torturado por una persona sádica y finalmente asesinado. ¿Daría su consentimiento para nacer? ¡No! De la misma manera, al no poder negarnos a nacer en condiciones de sufrimiento, todo el mundo es forzado a existir.
Por otra parte, un bebé hambriento busca la comida; en la vejez, las personas mayores buscan ser hospitalizadas. Porque nadie da su consentimiento para morir. Nadie consiente la muerte natural. Entonces, ¿es válido mantener en funcionamiento esta auténtica máquina de violación de consentimiento llamada “vida”?
La vida sigue violando el consentimiento. La extinción previene todas las violaciones de consentimiento.
Debemos distinguir la capacidad instintiva de la capacidad intelectual. Si un animal pierde una extremidad, todavía intenta moverse y sobrevivir; sigue teniendo miedo a la muerte. Esto es la capacidad instintiva. Pero también existe la capacidad intelectual, a la cual el consentimiento está vinculado directamente. Somos humanos conscientes. Podemos anticipar que un animal va a sufrir más, así que podemos practicarle la eutanasia. No hablamos aquí de consentimientos menores. Los bebés no consienten un baño, pero dar un baño a un bebé que llora no es una violación del consentimiento. Tenemos capacidad intelectual para saber qué es un bien mayor. Y podemos decidir en consecuencia.
A veces el consentimiento previo no tiene cabida. Algunas personas en situación de esclavitud consienten en ser esclavas, pero eso no significa que todas las personas también deban ser esclavas. ¿No queremos que los esclavos sean liberados?
¿Qué relación tiene la extinción con el optimismo?
El pesimismo es malo, pero también lo es el optimismo. La mejor forma de pensar es en realismo, porque precisamente es real. No hay más.
Tenemos la tendencia a mirar el lado positivo de las cosas. Decimos “usa el sufrimiento como aprendizaje”. Pero, ¡alto!, ¿qué tiene que aprender un niño de su sufrimiento en la industria de la pornografía infantil? ¿Qué tiene que aprender una gallina que pasa toda su vida en una jaula en batería? ¿Qué aprendió una cría de cebra acabada de nacer al ser devorada por hienas? Eso es una motivación absurda.
No cabe el optimismo de que las cosas mejoraran.
Pero, ¿seguro que las cosas no mejorarán?
¡No lo harán! Esto no es pesimismo: es la ley de la naturaleza. Los débiles sufren y los fuertes sobreviven. Siempre será así.
O la cebra es despedazada por el león o el león se muere de hambre: esta es la regla. Es diseño básico.
Mira cómo estábamos hace 100 años. Las cosas son mejores que hace 100 años para ciertos humanos. Pero solo para los fuertes, porque vivimos oprimiendo a los débiles. ¿Qué hemos hecho desde hace 100 años? Esclavizamos a 70 mil millones de animales de granja cada año, los torturamos y los matamos. Hemos creado un gran negocio corporativo explotando los órganos reproductivos de los animales para producir leche y huevos. Somos como el león más fuerte de la selva, el guepardo más rápido. Podemos hacer que los demás sufran para que nosotros seamos felices.
Y, respecto al ser humano, ¡hemos inventado nuevas formas de sufrimiento! El abuso infantil ya ocurría antes. Hoy tenemos cámaras para grabarlo y internet para publicarlo y venderlo con bitcoins. ¡Este abuso infantil quizás no era una industria criminal antes! ¡Pero ahora lo es! El sufrimiento solo cambia de forma: podemos prevenir el hambre, pero el siguiente problema será la obesidad. Podemos detener las guerras con artillería pesada, el pero siguiente problema será un virus como acto de guerra. No hay forma de detener el sufrimiento sin la extinción.
¿Qué hay de Dios y sus planes?
Hay mucha gente que venera al Dios de las religiones. ¡E incluso le dedica toda su vida! Si yo fuera Dios, no crearía un mundo donde los animales tuvieran que matarse entre sí para vivir. No pondría a un pedófilo y a un niño en un mismo mundo. No daría al ser humano el libre albedrío para cometer esclavitud o genocidio. ¡Ningún ser inteligente lo haría! Además, las entidades mágicas no existen. Antes de que inventáramos el microscopio, llamábamos Demonio Amarillo a la ictericia. Pero ese ser no existe.
¿Qué tipo de plan grandioso puede justificar que se cometan violaciones? ¡Ninguno!
Pero, ¿la gente va a estar de acuerdo con el extincionismo algún día?
No si la inteligencia y la ética no siguen evolucionando. Si no lo hacen, el propio crecimiento de la sociedad será un callejón sin salida. Por suerte, ahora ya hay señales claras de mejoría en la racionalidad y la ética. Hace 200 años, escribir un libro sobre ateísmo podía llevar al autor a la guillotina. Pero ahora este tipo de libros son superventas. Incluso el mundo en general está empezando a dar consideración moral a los animales al entrar en el siglo XXI. Porque, mientras exista sufrimiento, las personas empáticas seguirán luchando contra él. En última instancia, todas las personas comprenderán lo absurdos, extremos e inevitables que son sucesos como el abuso animal. Y tendrán que darse cuenta de que la única forma de erradicar el sufrimiento es la extinción.
Las personas que no están de acuerdo con la extinción y con prevenir la existencia forzada y el sufrimiento están esencialmente aceptando que sufrimientos extremos como la tortura animal y la depredación continúen para siempre.
En cualquier caso, un activista de la pro-extinción nunca debería pensar “¿la gente estará de acuerdo con esto?”. Si decide que existir está mal, solo debe seguir pensando en cómo hacer realidad la extinción.
¿Qué hay del sentido de la vida? ¿De nuestro propósito en la vida?
¿Qué sentido? ¿Qué propósito? Cualquier cosa que pienses sobre ello puede anularse fácilmente con cualquiera de los sufrimientos a los cuales está vinculada. Cualquier gran propósito que creas que tienen los humanos ¿puede justificar existir en un mundo donde se asesinan crías en la ganadería?
Simplemente nacemos, con suerte vamos a la escuela, trabajamos, nos casamos y tenemos hijos, los obligamos a hacer lo mismo y morimos. Esto es lo que hemos hecho siempre. Y simplemente nos engañamos pensando que estamos haciendo algo significativo. Cualquier cosa que hayamos hecho no es nada comparada con la agenda de abolir el sufrimiento, porque al final nada de lo que hayamos hecho puede justificar otro sufrimiento ni, en última instancia, una existencia donde existe sufrimiento.
¿Por qué debemos interferir en la naturaleza?
Esta es una pregunta hipócrita. Nosotros podemos construir civilizaciones, elaborar leyes, inventar la agricultura y vivir completamente protegidos del duro clima de la naturaleza, de los depredadores, a salvo del hambre, etc. Consideramos que este dominio de la naturaleza está bien porque somos humanos. Y que los animales salvajes pueden permanecer en el infierno de la naturaleza porque son solo animales. No. Tanto si te sucede algo malo a ti como si sucede a otros animales, el sufrimiento es sufrimiento. ¡No importa quién es el protagonista! La cebra y las hienas no merecen participar en el ciclo sin sentido de ser cazados y morir de hambre durante millones de años.
Los animales salvajes, víctimas de la naturaleza, sienten. Causar sufrimiento a seres sintientes en nombre de algo, la naturaleza, que precisamente no es sintiente, se asemeja a lo que hacen los terroristas religiosos, quienes también en nombre de algo practican terrorismo.
¿El extincionismo no es solo una opinión?
No. El extincionismo son hechos:
– Todo sufrimiento es malo, y existen sufrimientos extremos. En definitiva, el sufrimiento es el único mal.
– El sufrimiento es inevitable mientras existan seres sintientes.
– El sufrimiento no se compensa con el placer. Por ejemplo, los sufrimientos extremos e inevitables como ser despedazado vivo o morir de hambre o ser torturado no se equilibra con tener una buena relación sexual o jugar a un videojuego.
– Solo la no-existencia puede garantizar cero sufrimientos.
Esto no son opiniones: son hechos. Son, como el sol y la luna, la propia naturaleza de nuestra existencia.
¿Los extincionistas apoyáis actos individuales de esterilización o eutanasia?
No, no lo hacemos, y hay una buena razón para ello. Cuando se aplica la eutanasia a un solo perro, hay otro perro que lo sustituye. ¿Por qué? Porque la población de seres depende la disponibilidad de recursos, como comida, agua, etc. Si hay 10 perros en un área, eso significa que hay recursos para 10 perros. Si se aplica la eutanasia a uno de ellos, otro que iba a morir joven obtiene espacio y sobrevive más tiempo, sufre durante más días y luego muere. Lo mismo ocurre con la esterilización. Se esteriliza a uno y los demás se reproducen en su lugar.
¿Cuál es la postura extincionista en relación con la extinción de especies?
No podemos discriminar eligiendo ayudar solo a ciertas especies. Supongamos que, de forma natural o artificial, todos los perros se extinguen. Entonces son reemplazados por gatos. Pero los gatos también son sintientes, por lo que el sufrimiento simplemente se transfiere a otra especie. Y no lo hace menos malo. Los rinocerontes blancos están extintos, pero los rinocerontes negros ocuparon su lugar. ¿Qué cambió realmente? Solo el color de la piel. La población de animales en la naturaleza depende de la disponibilidad de recursos: comida, agua, etc. Una especie que se extingue será reemplazada por otra.
¿Cuál es la postura extincionista en relación con la no-reproducción o antinatalismo?
El problema con el antinatalismo es que es completamente inútil:
– No todo el mundo va a ser convencido de esta ideología: incluso dentro de 10.000 años habrá teístas apoyando la reproducción y el sufrimiento. En definitiva, los actos voluntarios de no-reproducción constituyen derrotas.
– El antinatalismo es una ideología ineficaz respecto a los animales, quienes por instinto se reproducirán siempre.
– Ser antinatalista conlleva más sufrimiento porque los humanos consumen más recursos que los animales, y por ello frenan en cierta manera su reproducción. En cambio, si la población humana es menor, un mayor número de poblaciones de animales salvajes nos reemplazarán y consumirán nuestros recursos: probablemente 100.000 animales salvajes pueden vivir con la cantidad de recursos que yo consumo. Y entonces habrá más animales que van a sufrir en la naturaleza.
Necesitamos reproducirnos hasta causar la extinción más vasta y completa posible. Sí, reproducirse es sufrir, pero el 99,9 por ciento de los que sufren son animales. Y permitir que ellos sufran y no buscar una solución más amplia significa permitir un mal mayor.
¿El extincionismo postula que matar a alguien está bien?
El extincionismo está en contra de cualquier acto de violencia, especialmente de los actos individuales. De hecho, aumentan el sufrimiento. Entrar en un bosque y matar a un ciervo implica que los ciervos se reproduzcan y lo sustituyan, porque la población depende de los recursos. Matar a un humano implicaría su reemplazo por otro humano o por animales salvajes; los recursos pasarían a otro individuo que sufriría. Y matar a este individuo también causaría sufrimiento y dolor a éste y a los seres de su entorno debido al trauma emocional. Por tanto, estos actos aumentan el sufrimiento. Solo la extinción total tiene sentido.
Este movimiento pretende acabar con todo daño, todas las muertes y todo el sufrimiento para siempre. Necesitamos una sociedad funcional y capaz para tener éxito en el proyecto. Actos como el asesinato y la violencia desestabilizarían una sociedad y la alejarían temporalmente del proyecto extincionista.
¿Los extincionistas apoyan el suicidio?
Toda persona capaz de ayudar a otros tiene la obligación moral de hacerlo. El sufrimiento es malo no solo para uno mismo. Tanto si el sufrimiento ocurre en mi cuerpo como en el cuerpo de otra persona o un animal, es malo y merece ser detenido.
No nos oponemos al derecho a morir de personas que no pueden recibir más ayuda para dejar de sufrir, como personas con discapacidad física, discapacidad mental, etc.
Es nuestra obligación moral ayudarles. Y somos la única especie que puede hacerlo. Ninguna otra especie puede.
¿Pero la moralidad no es subjetiva? ¿Y no puede haber quien tenga una opinión diferente?
Esta es otra perspectiva más que contradice a quienes la defienden. Los subjetivistas son hipócritas. Creen que la moralidad es relativa hasta que alguien les daña; entonces creen muy firmemente en “derechos”, “justicia” y “equidad”.
Los subjetivistas morales usan el determinismo como excusa para postular que la moral es subjetiva. Pero, si se acepta el determinismo, la moral es objetiva, dado que cristianos y musulmanes son mayoría, y la misma subjetividad moral es subjetiva. Y el hecho de que haya quien crea que la esclavitud es aceptable no la hace aceptable: siempre es inaceptable. Simplemente hay quienes aún no lo comprenden. La Tierra no era plana en el 500 a. C., porque el ser humano no tenía suficiente conocimiento científico para comprenderlo. Ser cristiano o musulmán no hace que Dios sea real: son posturas ciegas racionalmente. Del mismo modo, apoyar la esclavitud es una postura ciega éticamente.
Ejemplos de subjetividad moral aplicada son los siguientes:
– Desde el punto de vista de la tribu, solo importa “mi familia”, lo que es incorrecto factualmente, ya que otras familias también sufren.
– Desde el punto de vista de la nación, solo importa “mi país”, lo que incorrecto factualmente, ya que otros países también sufren.
– Desde el punto de vista de la especie, solo importan los “humanos”, lo que es incorrecto factualmente, ya que los animales también sufren.
Pero des del punto de vista de la sintiencia, solo importan los “seres que pueden sufrir”, lo que es correcto factualmente.
Gracias a la moralidad, ámbito donde se trata sobre lo bueno y lo malo, sabemos objetivamente que el sufrimiento es malo y merece ser detenido, independientemente de que otros crean en ello o no. Incluso si el ser humano no existiera y el planeta solo tuviera zorros y conejos en un ciclo perpetuo de matarse entre sí o morir de hambre, seguiría siendo un hecho que el sufrimiento es inmerecido y sin sentido y que sería mejor que no existiera.

¿Puede la tecnología resolver el sufrimiento?
No, no puede. Tomemos Internet como ejemplo. Lo inventamos para resolver parte del sufrimiento. ¡Y lo hizo! la gente puede conseguir trabajo con mayor facilidad, etc. Y ahora los activistas por los animales tienen una plataforma para expresarse y difundir la ética más rápido. Pero al mismo tiempo propagó la pornografía infantil. Sí, el abuso infantil existía antes, pero no era una industria criminal como ahora. Así que las tecnologías, aunque resuelven parte del sufrimiento, también generan nuevos sufrimientos. Si inventas un arma, puede ser utilizada tanto por la policía como por un criminal. El sufrimiento simplemente cambia de forma y nunca se resuelve mientras exista la sintiencia.
¿Y por qué no podemos confiar en el transhumanismo?
Hay transhumanistas que dicen que podemos eliminar los “genes del sufrimiento” o “subir” nuestros cerebros a un ordenador. Pero todas estas promesas pueden ser refutadas por la lógica y la ciencia.
Eliminar los “genes del sufrimiento” no es un reto tecnológico ni un problema de ingeniería. Es una imposibilidad de la biología de sistemas. El sufrimiento no es solo dolor físico. Tenemos dolor, ansiedad, depresión, ira, aburrimiento, miedo, tristeza y muchas otras formas de angustia emocional y trastornos mentales. Estos implican millones de células, neurotransmisores, hormonas y enzimas que están interconectados de billones de maneras con otros procesos conscientes e inconscientes. Eliminar uno solo uno de estos procesos tiene efectos catastróficos. Y eliminarlos todos significa simplemente que te conviertes en una planta. El sufrimiento está entretejido en la propia sintiencia. A menudo los transhumanistas citan a personas que nacen con trastornos genéticos que las hacen inmunes al dolor físico. Pero hay casos en los que estas personas, siendo bebés, se rascaban los ojos hasta llegar a un punto de tener que ser amputados. Luego, cuando crecen, lloran por ello. ¿Qué es esto si no sufrimiento?
Existen otros fallos lógicos transhumanistas, como pretender proporcionar a cada organismo una medicina personalizada para eliminar el sufrimiento. Algo así no existe y nunca existirá. Si creas leones vegetarianos, ¿no estás creando simplemente más cabras sufrientes? Si creas seres diseñados para que no sientan dolor, lo que no es posible a menos que sean plantas, ¿qué ocurre con los seres naturales sintientes? Si quieres hacerlos desaparecer, ¿por qué diseñar seres inútiles y en cambio rechazar el extincionismo? Si se sube tu cerebro a un ordenador y mueres, simplemente estás muerto y la IA solo procesa tus recuerdos sin sentido.
Un mundo transhumanista ni siquiera existe en la imaginación. Imagina que tu esposa está siendo asesinada pero está contenta porque no puede sufrir, y tú entras en la escena y también estás contento porque tampoco puedes sufrir su asesinato. Esto es un humor bastante negro.
¿No es el extincionismo también optimismo tecnológico?
Erradicar el sufrimiento sin la extinción es imposible y pretenderlo puede refutarse con la ciencia conocida actualmente. Niveles de extinción a menor escala ya son muy posibles. La humanidad ha extinguido a varias especies. Por ahora, la extinción más vasta y completa posible es un límite superior que compete a una ciencia todavía desconocida. Constituye un proyecto práctico, no una afirmación falsa y arrogante. Los extincionistas no mantendrán de forma irracional la creencia de que un método cuestionable será eventualmente posible. Por ejemplo, no decimos que será posible provocar la extinción definitivamente en todo el universo pero que ya lo investigaremos. Nos comprometemos a desarrollar los métodos. Es una cuestión de ingeniería e investigación, no un delirio.
¿Pero la vida no es significativa?
Cualquier significado que puedas proponer podemos refutarlo con un solo sufrimiento extremo inevitable. ¿Cuál es el significado? ¿Existe un propósito grandioso? ¿Se puede nombrar un propósito grandioso que pueda justificar la ocurrencia, al mismo tiempo, de una sola violación, y mucho menos los miles que ocurren cada día? ¿Llegar a ser astronauta es un propósito significativo suficiente para justificar que, al mismo tiempo, se torturen cachorros de animales? ¿Qué significado puede justificar esta concurrencia?
¿Ser bombero es significativo porque existe el hecho de poder quemarse? No tiene por qué. Nadie tiene que seguir quemándose para que yo siga salvando. La prevención es la mejor medicina.
¿Qué estamos haciendo realmente? Nacemos, vamos a la escuela, luego al trabajo, luego nos reproducimos y obligamos a nuestros hijos a hacer lo mismo antes de morir, y nos justificamos con el pretendido significado de todos estos actos. Si se observa la vida de los animales, la falta de sentido de la existencia es aún más evidente. Un cerdo pasa toda su vida en una jaula en batería, es agredido, violado y asesinado, para acabar en tu plato en una comida de 20 minutos en la que probablemente ni siquiera pensaste en el animal. Una cebra recién nacida es despedazada viva por hienas hambrientas. No supo por qué nació, no supo por qué le ocurrió eso. Qué gran propósito, ¿verdad?
Cualquier significado que se pueda concebir ahora o en el futuro puede refutarse fácilmente por la concurrencia del sufrimiento. Erradicar el sufrimiento es el único significado que existe en una existencia sin sentido llena de sufrimiento.
¿Qué se puede decir de existir para una vida después de la muerte?
La vida después de la muerte es un concepto anticientífico. La ciencia ya ha demostrado que somos un cuerpo operado por nuestro cerebro. Si nuestro cerebro muere, morimos. Nuestras células se descomponen. Igual que los archivos de una memoria USB dañada, que no tienen una vida después de la memoria. Y, si la tienen, la carga de la prueba recae en ti. La ciencia no tiene que refutar afirmaciones irracionales, como tampoco la afirmación de que existen mundos en miniatura en los protones y electrones de los átomos. Debemos entender la ciencia y ser racionales.
La idea de una vida después de la muerte surge cuando se teme a la nada. La gente imagina un vacío oscuro y solitario donde se está suspendido para siempre con los propios pensamientos. Pero no es así. Se experimenta la nada cada noche cuando se está dormido sin soñar. Uno no se siente solo, y, de hecho, es el único momento en el que no se tiene que pensar en la depresión, el estrés del trabajo o la ruptura sentimental. La no-existencia es dicha, paz y seguridad.
¿Por qué deberíamos interferir en la naturaleza?
Ya lo hicimos. Ya nos apartamos de la naturaleza a partir del año 10000 a. C. o incluso antes. Fabricamos ropa, mantas y refugios para protegernos del frío. Construimos armas para protegernos de los depredadores. Creamos civilizaciones y sociedades para protegernos de las luchas internas y las violaciones de derechos. Inventamos tecnologías incluso para evitar las más mínimas incomodidades causadas por la naturaleza.
¡Ahora piensa en los animales salvajes! Abandonan a sus propias crías, tal como los humanos hacían en estado natural, porque son lentas, y después son despedazadas vivas, mueren de hambre y deshidratación en desiertos calurosos, se congelan y se ahogan en lagos helados.
La gente piensa que si el ser humano sufre entonces está bien interferir en la naturaleza, pero si los que sufren son los animales salvajes entonces no hay motivo para interferir. Esto no es un argumento, es hipocresía, es intolerancia. El sufrimiento es sufrimiento, no importa quien sea el protagonista.
La falacia de apelación a la naturaleza también es muy real cuando se trata de violadores y sádicos. Un violador puede afirmar que lo que hace forma parte de la naturaleza, que es perfectamente natural que alguien entre en tu casa, te agreda, viole a tu esposa y te robe. Un abusador de animales puede afirmar lo mismo. Pero, aunque se considere natural, no es moral.
Piensa. ¡Tienes esa capacidad! La naturaleza es solo un conjunto de leyes que rigen la existencia. No es una entidad sensible que pueda merecer consideración moral. Solo los seres sensibles la merecen.
Pero ¿qué hay de la gente buena que vive correctamente y que quiere existir?
¿Te refieres a los privilegiados provida que se oponen a la extinción? ¿Realmente son buenos? ¡Son personas que admiten el sufrimiento! Quieren que continúen las violaciones de derechos cada día. No les importa que miles de animales recién nacidos sean agredidos a diario. En el fondo, parece como si quisieran placer, como los sádicos que obtienen placer del sufrimiento.
Estas violaciones de derechos son el mal supremo contra el que estamos luchando. Pero las personas provida consideran que ellos no son responsables porque no lo están causando. Por ejemplo, si alguien está dando una paliza a un menor en la carretera (abuso infantil), tú puedes pasar de lado y no detenerte y ni siquiera llamar a la policía. Si es así, este sufrimiento ocurrió por dos razones: porque el abusador lo provocó y ¡porque tú no lo detuviste! La inacción también es una acción. Elegiste no actuar, así que ese sufrimiento ocurrió. Al que sufría no le importaba por qué sufrió. Lo que quería es no sufrir. Y la perspectiva de la víctima es la única que importa cuando se trata de sufrimiento. Por lo tanto, hiciste lo mismo que el abusador. Tus manos también están manchadas de sangre.
Por ello, si eres conocedor de los sufrimientos extremos inevitables y aun así te opones a la postura extincionista, significa que aceptas, desde tu bienestar injustificable, que miles de seres vivos sean abusados en el infierno de la naturaleza. Y entonces no eres bueno. Eres comparable a cualquier genocida. Y esa es precisamente la forma de inmoralidad y egoísmo contra la que el movimiento extincionista está luchando. Las personas provida pueden detenerse frente a un edificio en llamas y bloquear la salida mientras piensan que quemarse está bien.
¿Pero no son buenas las cosas buenas de la vida? ¿El bienestar?
Di una sola cosa de este mundo que pueda justificar existir en concurrencia con la brutalidad ejercida contra un cachorro hasta su muerte, con la inanición, con la depredación de crías de animales por parte de un enjambre de hormigas.
¿Puede el placer lúdico ser aprobado en concurrencia con la inanición animal? ¿Puede considerarse el sexo justificable en concurrencia con la pornografía infantil? En la existencia hay una asimetría enorme y obvia que quizás no estás dispuesto a reconocer.
Ningún placer puede justificarse mientras existan lo horrores inevitables de la vida.
¿Y si la vida vuelve después de la extinción?
Esta es posible solo si la extinción es natural, como la provocada por el impacto de un asteroide o un cambio climático extremo. Pero el objetivo del proyecto de extinción pacífica es ser lo más exhaustivo posible. A la pregunta sobre la vuelta de la vida tras una extinción, podemos argumentar que ya estamos causando una extinción, y que es nuestra responsabilidad asegurarnos de que la vida no vuelva. Ya sea que usemos una IA para monitorizar continuamente la situación o que descubramos algo como el decaimiento del vacío, dependemos de la inteligencia artificial general y de los futuros partidarios de la extinción. La ciencia no está en un punto como para definir una extinción lo más exhaustiva posible.
La respuesta es simplemente que hay que asegurarse de que no ocurra.
¿Por qué no reducimos el sufrimiento y nada más?
Esa es una pregunta ignorante y poco moral. Si diez niños van a ser maltratados y conseguimos reducir las víctimas a uno solo, ¡seguirá siendo un niño maltratado! Estás preguntado por qué no dejamos que maltraten a un niño mientras somos felices, cuando tienes la opción de que no se maltrate a ningún niño.
Y a lo largo de la historia una cosa ha quedado clara: el sufrimiento simplemente ha cambiado de forma y nunca se ha reducido definitivamente. Es más, ha aumentado con la población. Quizás mañana resolveremos todas las guerras convencionales, pero el próximo problema serán las armas de bioingeniería, que ni siquiera sabremos que son actos de guerra. Resolvemos el hambre, pero… ¡el próximo problema es la obesidad! Inventamos armas como defensa, pero… ¡los delincuentes también las consiguen! Inventamos Internet para mejorar las cosas, pero— ¡aparece una web oscura!
Es realmente inaceptable pensar: "No me importa si hay que sacrificar a millones de pollitos vivos en una trituradora, porque yo quiero continuar existiendo". Tu pregunta debería ser: ¿Por qué permitimos que otros seres vivos sufran para nuestro beneficio?
¿No es la extinción la asunción de una derrota? Cabe la posibilidad de trabajar para un mundo mejor.
Trabajar para un mundo mejor es una utopía. Es una ilusión con sesgo optimista. Algunos ejemplos: ¿Podemos impedir todos los crímenes? ¿Podemos prevenir todos los accidentes? ¿Podemos impedir la depredación animal? ¿Podemos eliminar todas las enfermedades? ¿Podemos impedir los desastres naturales? ¿Podemos impedir todas las violaciones? ¿Podemos eliminar todo el maltrato animal? ¿Podemos erradicar definitivamente el hambre? La respuesta siempre es no.
Si la pretensión de conseguir un mundo mejor fuera una apuesta, o se sometiera a la ley de la probabilidad o a cualquier ciencia, se refutaría. La historia misma la refuta. El 0 por ciento de riesgo de sufrimiento para el 100 por ciento de toda la vida solo es posible con la extinción.
¿La extinción no es una exageración? Es como si quisiéramos amputarnos una pierna porque nos hemos dado un golpe en el dedo de un pie.
Si darse un golpe en el dedo de un pie de vez en cuando fuera el único problema inevitable en la existencia, probablemente no seríamos partidarios de la extinción. Pero los problemas reales son mucho más extremos. ¡Seres vivos que sufren quemaduras graves! ¡Niños que son maltratados! ¡Depredadores que desgarran viva a una presa embarazada y se comen el feto porque se mueren de hambre! Estos sufrimientos afectan a miles de seres cada día. Y son inevitables. La analogía correcta sería que tu pie estuviera infectado más allá de toda reparación. Entonces sí, la respuesta es la amputación.
La vida es extrema. La extinción le pone fin.
¿Qué se puede decir de la voluntad de vivir de las personas?
Sí, la voluntad de vivir importa. Pero el miedo a la muerte que conlleva es un gran sufrimiento. La vida misma lo genera.
Los animales no consienten la muerte natural. Y lo que harán es seguir reproduciéndose, de manera que la vida seguirá violando el libre albedrío respecto a la voluntad de vivir o no vivir de las siguientes generaciones una y otra vez. ¿Qué es peor? ¿La extinción (preventora de sufrimiento y muerte) o la vida (perpetuadora de sufrimiento y muerte)?
Y en la vida no todo es blanco o negro: a veces puede que tengamos que causar cierto sufrimiento para evitar un sufrimiento mayor. Dejar que ocurra un mal mayor es el mal mayor.
¿Sois extincionistas porque estáis deprimidos?
Yo, el autor de este texto, no estoy deprimido, y precisamente hablo también en nombre de las personas deprimidas extincionistas o no extincionistas. Pero, si algunos extincionistas están deprimidos, ¿no debemos tenerlos en cuenta también? ¿No deberían tener derecho a voto?
Ellos son víctimas directas de la existencia y tienen todo el derecho a expresarse. Solo podríamos considerar que están equivocados si piensan: “Estoy deprimido: ayudadme solo a mí”. Y si ellos mismos piensan en el sufrimiento de los demás seres, no es por su depresión, sino por empatía. Y quienes sufren intensamente y aun así se levantan para ayudar a otros de forma desinteresada son dignos de reconocimiento.
¿Qué hay de la ética basada en derechos?
El derecho, como concepto, surgió para combatir el sufrimiento. Pero es deficitario porque el sufrimiento natural rige el mundo. ¿Por qué la gente pensó que las personas negras necesitaban derechos? Porque vieron que sufrían. ¿Por qué los animales enjaulados necesitan derechos? Porque estar en una jaula es sufrimiento.
Los derechos humanos son lo único que nos detiene de violar un derecho aunque no produzca sufrimiento. No lo produce pero constituye un sufrimiento potencial. No solo el sufrimiento actual es malo: también lo es el sufrimiento potencial. El malestar que te genera imaginar que causas un daño a un ser humano sintiente también es malo.
¿Y si para la extinción hay que sufrir?
Nada es más doloroso que la vida. Ahora mismo existen infinitos seres sintientes que van a morir de formas naturales horribles, que no existirían antes de crear más seres y continuar la vida y el sufrimiento. El ciclo es indefinido. Por tanto, la extinción previene literalmente cantidades indefinidas de sufrimiento.
Incluso si la extinción fuera dolorosa, ningún método de extinción sería tan doloroso ni tan lento como la muerte natural. Pero incluso si fuera dolorosa, evitaría literalmente un número indefinido de seres sufrientes. No sería producir 1 sufrimiento para evitar 5: sería producir 1 para evitar infinitos sufrimientos.
¿No podemos esterilizar a los animales en lugar de practicarles la eutanasia?
La esterilización es maltrato animal. Pero, además:
a) Es imposible capturar y esterilizar todos y cada uno de los seres sintientes de la Tierra.
b) La eutanasia es muy ventajosa frente a la lenta muerte natural y el sufrimiento que la precede.
c) Los animales esterilizados presentan problemas de salud debido a la pérdida de hormonas.
¿Por qué no podemos apoyar el activismo vegano?
Desde el veganismo se pregona que existen más animales de granja que salvajes. Pero esto solo es cierto si se habla de mamíferos. Porque solo las aves silvestres suman 100.000 millones. Si se liberaran 38 millones de kilómetros cuadrados de tierra debido al cierre de la industria ganadera, los bosques se duplicarían. Y esto implicaría al menos 100.000 millones más de aves silvestres. Imagina cuántos millones de ranas, reptiles y otros animales pueden vivir en 1 kilómetro cuadrado de bosque. Y no hablamos de los insectos que habría.
Los animales salvajes que ocuparían el lugar de los animales de granja serían mucho más numerosos. Porque hay que sumarles los millones que nacerían y morirían siendo crías. Si se tiene en cuenta el 99,9 % de ellos que no llega a la edad adulta, la cifra es enorme.
Incluyamos los peces en estos datos: se cuentan por cuatrillones. Si la sobrepesca es la principal causa de pérdida de biodiversidad en el mar, el auténtico veganismo debería abogar por esta reducción de sufrimiento.
No hay que perder el tiempo en promover medidas de bienestar. China erradicó la pobreza y ahora es el mayor consumidor de animales. Si se liberan animales, el siguiente problema es la fauna salvaje. Si se cubre el terreno con hormigón, el siguiente problema son los animales urbanos.
Así, pedir a una persona que sea vegana es como pedirle que mate con uniforme sanitario. Deberíamos luchar por terminar con el sistema que inevitablemente sigue matando. Los veganos son bienvenidos dentro del movimiento existencialista, pero deben reconocer que están contribuyendo al sufrimiento de animales salvajes. Actualmente algunos de nuestros activistas son veganos, pero realizan un activismo correcto. El activismo vegano es insuficiente. Es una pérdida de tiempo intentar convencer a la gente de que solo se preocupe por los animales de granja y liberarlos para que sigan sufriendo. Hay veganos que no abogan por la extinción de los animales de granja y los cuidan en santuarios. Hacer activismo vegano y activismo extincionista es contradictorio.
Tanto veganos como no veganos debemos trabajar por el objetivo de erradicar el sufrimiento.
Si todo el mundo fuera determinista, ¿no deberíamos ser justos y no juzgar ni culpar?
El determinismo neurobiológico no da una lista de lo que se debe hacer y otra de lo que no se debe hacer. Es una explicación del comportamiento humano. Presupone que, aunque hay personas que ven una realidad y no la entienden, eso no significa que sea falsa. Y presupone también que hay otras personas que están mejor dotadas de inteligencia, racionalidad y empatía, lo que les da más derecho a decidir que quien causa un mal está equivocado.
¿Qué hacéis que realmente afecte o reduzca el sufrimiento en este momento?
Estamos avanzando hacia el fin no discriminatorio de todo el sufrimiento. Cada activista, científico y donante aporta al movimiento poco a poco. Contribuyen con su parte hasta que todo ese esfuerzo se combina para alcanzar nuestros objetivos.
Desestimar el progreso y preguntar qué hemos hecho ahora mismo es como decir que los 1.000 años de activismo contra la esclavitud fueron en vano y que solo el activismo del día en que se logró la liberación de los esclavos hizo algo. Si los activistas que lucharon contra la esclavitud hasta ese día hubieran abandonado y se hubieran dedicado a tratar las heridas de los esclavos en lugar de avanzar hacia la erradicación total de la esclavitud, su lucha hubiera sido ineficiente aunque hubiera sido directa y procurado un alivio inmediato. A largo plazo, la esclavitud debía terminar.
Eso es lo que hacen todos los demás movimientos: pro-derechos de los animales, feminismo, pro derecho a morir, contra el hambre, de lucha contra el trabajo infantil, etc. Están tratando las heridas de los esclavos que han recibido latigazos y no eliminando la esclavitud. Tiene un impacto inmediato, pero a largo plazo supone una pérdida de tiempo. Nuestro movimiento aborda el sufrimiento en su causa raíz, y dedicamos nuestros recursos a ello.
Pero la naturaleza sola ya ejerce un equilibrio.
Este es un argumento pseudocientífico contra el extincionismo. La gente lo utiliza al azar en debates con nosotros.
Es a través del sufrimiento, que la naturaleza equilibra. Controla la población y mantiene el equilibrio ecológico mediante el hambre, las enfermedades y la depredación. Pero ella no sufre. Son los animales, los que sufren a causa de la naturaleza. No deberías centrarte en la naturaleza, que es solo un concepto y no sufre, y deberías hacerlo en las víctimas conscientes que sí sufren. Tu cerebro animal valora la naturaleza por encima del bienestar real de los seres vivos que hay en ella, y eso no está bien. Y oír a quienes consideran bella la naturaleza es desagradable, ya que no tienen en cuenta moralmente a las víctimas que están sufriendo terriblemente en ella.
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